martes, 28 de febrero de 2012

Los "gigantes" que dominaban el mundo.

Hoy en día apenas se ven jugadores dominantes en la zona, quizás el último de su especie sea Dwigth Howard. Es ciento que centers como Noah o Nené son importantes en sus equipos, pero no son jugadores determinantes. Los últimos proyectos de pívot dominante se quedaron a medio camino por las lesiones: Oden y Bynum. Ahora a los '5' se les exige ser como Pau y no como O'Neal, un buen tiro a media distancia, buen movimiento de dentro-fuera y fuera-dentro,... . Pero esto no siempre ha sido así, a mediados de los 90 aún paseaban por la zona colosos que infundían el temor por las canchas que pisaban y además aterrizarían en la liga futuros dominadores (como el propio O'Neal o Alonzo Mourning). 

Estos son, para mí y muy brevemente narrado, los pívots más importantes de los 80 y 90:

Kareem Abdul-Jabbar: También conocido cómo Lew Alcindor hasta cambiar su nombre en 1971. Es cierto que comenzados los 80 él ya poseía un título de campeón con los Milwaukee Bucks, pero su reinado no acabo en los 70. En los Lakers (a los que pidió ser traspasado por estar en una ciudad con mayor número de ciudadanos islámicos, la otra opción fue New York) siguió siendo un ejemplo de trabajo e importancia en la zona, pese a tener la difícil tarea de hacer olvidar a otro titán como Wilt Chamberlain. El gran "pero" que se le puede poner a Kareem, es que fue incapaz de llevar a los Lakers al título hasta la llegada de otro genio, Magic Johnson. Los cinco títulos conquistados por Los Ángeles entre los 1980 hasta 1989 son una muestra de lo importante que fue este jugador para la NBA.


Hakeem Olajuwon: El número 1 del Draft de 1984 es el ejemplo del sueño americano. Las historias de Estados Unidos como la tierra de las oportunidades, donde una persona puede hacer mucho dinero, están encarnadas en "the Dream". Hasta los 15 años él no había jugado nunca al baloncesto, siendo portero de fútbol en su Nigeria natal, pero su estatura (2,13 m) era un indicativo del deporte que más le favorecería. Llegó a la Universidad de Houston en 1980, universidad que guió a las finales de 1983 y 1984. Como porfesional Olajuwon sufrió en su conferencia a los Lakers de Magic en los 80, y a los Celtics de Larry Bird en las finales de 1986. Consiguió salir del club de los "reyes sin corona" al aprovechar la primera retirada de Jordan y conquistar los títulos de 1994 y 1995, donde tuvo unas grandes batallas contra los pívots Patrick Ewing y Shaquille O'Neal. Para la memoria de los aficionados quedan sus grandísimos movimientos de pies al poste, donde conseguía desquiciar a los mejores defensores.


Patrick Ewing: Original de Jamaica, se trasladó a los 12 años con su familia a Estados Unidos. Se formó en la Universidad de Georgetown (quizás la universidad que mejores centers ha creado para la NBA), con los que dominó la NCAA llegando a tres finales, conquistando el título en 1984 frente a la universidad de Houston y manteniendo un gran duelo particular con Olajuwon. Fue elegido el número 1 del Draft de 1985, por los New York Knicks. Ewing se destacó cómo un grandísimo anotador y buen defensor, con un tiro en suspensión que hacía las delicias dos aficionados del Madison Square Garden. El '33' llevó a los Knicks a las finales de 1994 (durante la primera retirada de Jordan, ya que nunca pudo superar al equipo de Chicago con Jordan en pista) pero esta vez Olajuwon se impondría en la zona. Un último destello de su clase como jugador fue su liderazgo para volver a alcanzar las finales en 1999, frente a los Spurs. Desgraciadamente una lesión en semifinales le impidió jugar la fase final de los Playoffs y los de San Antonio fueron demasiado para los neoyorquinos. Patrick Ewing es, probablemente y hasta día de hoy, el mejor jugador de los denominados "reyes sin corona".


David Robinson: La expectativas que levantaba Robinson a mediados los 80 eran tales que llegó a ser número 1 del draft de 1987 pese a no poder jugar hasta dos temporadas después debido a pertenecer a la marina. Los San Antonio Spurs decidieron utilizar su primer puesto del sorteo universitario en un jugador del que se decía que sería más transcendente que el mismísimo Jordan. Quizás el dominio de Robinson no fue tal, pero es cierto que "el Almirante" era un incansable anotador y excelente defensor, logrando el MVP de la temporada en 1995 y siendo elegido en 1996 (con tan sólo 7 años como profesional) entre los 50 mejores jugadores de la NBA. Poseedor de un cuádruple-doble (al igual que Olajuwon), a Robinson sólo se le pudo achacar que no pudo guiar a los Spurs a un título de la NBA en solitario y con la llegada de Tim Duncan al equipo el pívot pasó a un segundo plano. Logró con el equipo tejano los títulos de 1999 y 2003, año tras el cual se retiró. 


Hubo otros grandes jugadores en la zona contemporáneos, pero que por unas u otras razones no fueron tan importantes. Bill Walton, por ejemplo, lideró a los Portland Trail Blazers a un título, pero problemas de lesiones impidieron más años de este gran jugador. Ralph Sampson, rookie del año de 1984 y llamado a dominar la NBA junto a Olajuwon, tiró toda su carrera por la borda a causa de problemas con las drogas. También hay otros grandísimos pívots que tuvieron una larga y exitosa carrera, pero con roles más marcados y no liderando un proyecto. Me refiero a Dikembe Mutombo y a Robert Parish. Mutombo fue uno de los mejores defensores, pero nunca tuvo grandes registros en anotación. Parish lo tenía todo, anotaba bien (uno de los pívots con mejore tiro a media distancia de la historia) y defendía mejor, pero siempre fue un complemento para un gran jugador (Bird, Larry Johnson, Jordan). Otro gran pívot fue Jack Sikma, pero nunca gozó de la publicidad que si tuvieron otros jugadores.

Ya en los 90 (1992 en concreto) aterrizaron en la NBA otros dos magníficos pívots: Shaquille O'Neal y Alonzo Mourning. Pero los problemas de lesiones de Mourning dejaron a O'Neal como único referente de esta especie en peligro de extinción y a la que hoy en día sólo Howard nos hace recordar.



domingo, 22 de enero de 2012

Larry Johnson, la "Abuela" boxeadora de la NBA

Larry Johnson fue un jugador que pudo haber dominado la NBA en los 90 si un problema de espalda no llega a cortar su progresión. El personaje de "la Abuela" (este portentoso jugador vestido con los vestidos característicos de las abuelas negras), nació de la publicidad de Larry Johnson con la marca Converse, que trascendió mucho más que un simple anuncio, ya que llegó a aparecer en un capítulo de la serie protagonizada por Steve Urkel, Cosas de casa.


Sus orígenes, High School y Universidad.

Larry Demetric Johnson, o LJ como pasó a apodarse en la NBA, nació el 14 de Marzo de 1969 en la pequeña localidad de Tyler, Tejas. Se crió en un hogar sin figura paterna, viviendo con su madre Dorothy, su hermana Serwana, una de sus tías y dos de sus primos. 

Como muchos otros jugadores de la NBA y un alto número de ciudadanos estadounidenses, Larry Johnson se crió en un hogar pobre, sin ningún tipo de lujo. Tal era su caso, que en su infancia se fue detenido por el robo de una bicicleta, por el cual fue ingresado en un centro de menores. De su etapa en el centro Larry Johnson sacó algo muy positivo, pues allí comenzó a practicar boxeo, y se introdujo en los deportes en general.

Su poderoso físico le permitió tener facilidades para ingresar en un instituto de la ciudad de Dallas, el Skyline High School, donde practicó baloncesto y fútbol americano. Su dominio en el deporte de la canasta fue tal, que en su año senior, último año de High School, fue seleccionado para el McDonald's High School All-American Team, que da una muestra de la dimensión que estaba alcanzando LJ a nivel nacional.

Las parcelas baloncestísticas de las universidades se rifaban a este portento físico, pero sus bajas notas sólo le permitían aspirar a un College. Ingresó en un modesto College del estado de Tejas, el Odessa Junior College, donde promedió 29 puntos por partido en su segundo año además de ganar el premio National Junior College Athletic Association. Sus grandes dotes para este deporte hacían que LJ fuera considerado incluso un Lottery pick en el Draft de 1989. Pese a estas perspectivas Larry Johnson decidió no dar aún el salto a la NBA e ingresó en la Universidad de Nevada, en Las Vegas (UNLV).

En la Universidad de Nevada, donde jugó dos años, LJ jugaba de ala-pívot. Aunque su estatura era de "sólo" 2.01cm, un físico privilegiado le permitía competir con cualquier otro jugador en la zona. En su primer año allí obtuvo el reconocimiento individual con el premio Big West Conference Player of the Year. Pero, sin duda, la culminación a la temporada fue la consecución del título de la NCAA. Con los UNLV Rebels, LJ alcanzó la final de la NCAA frente a los Duke Blue Devils, a los que derrotaron por 103-73, con 22 puntos y 11 rebotes de Johnson. 

En 1991 LJ no pudo repetir los éxitos colectivos, pero arrasó en los premios individuales: Naismith College Player of the Year, John R. Wooden Award y muchos más, incluido el ingreso en el NCAA All-American First Team. Así, con estos argumentos, Larry Johnson decidió dar el salto a la NBA.


Sus primeros años, la estrella de Charlotte.

Larry Johnson fue elegido en el número uno del Draft de 1991 de la NBA, por los Charlotte Hornets. Su físico, su forma de arrancar en carrera y su espectacularidad en general, hicieron que se convirtiera en el gran referente del equipo y en una estrella emergente de la liga. Obtuvo el premio al novato del año en 1992 por sus 19.2 puntos, 11 rebotes y 3.6 asistencias por partido. Además, su participación en el concurso de mates de 1992 y sus anuncios con la marca Converse (en los que aparecía con la figura de Grandmama, "la Abuela"), le proporcionaron tal popularidad que fue el jugador que más camisetas vendió en 1992, desbancando a jugadores como Michael Jordan. Su imagen al finalizar un contraataque machacando y boxeando al aire, era una de las más utilizadas por la NBA para su publicidad.

La franquicia del estado de Carolina del Norte ya tenía a su joven estrella, pero un golpe de suerte les hizo tener la segunda elección del Draft de 1992, donde seleccionaron al pívot Alonzo Mourning. Con Zo-Mourning de pívot y LJ de ala-pívot, los Hornets tenían en su poder uno de los juegos interiores más jóvenes, pero a la vez más talentosos de la NBA. Pese a ser una franquicia jovencísima, en 1992 sólo llevaba cuatro años perteneciendo a la NBA, sus dos estrellas llevaron al equipo hasta Playoffs, donde llegaron a eliminar a unos Celtics en claro declive en primera ronda. Fueron eliminados en semifinales de la conferencia Este por los New York Knicks de Ewing, pero sin duda las semillas del éxito estaban bien plantadas en Charlotte.

Larry Johnson no dejaba de crecer en popularidad, y en esa temporada, 1992-93, obtuvo su primera participación para el All-Star, que fue por votación, lo cual le permitió jugar como titular. Además, al finalizar la temporada, fue incluido para el segundo mejor quinteto de la liga.


Comienzan los problemas de espalda y su pelea con "el Guerrero".

La temporada de 1993-94 fue el comienzo del declive para Larry Johnson. Una lesión en las espalda cuando apenas se habían disputado una veintena de partidos hizo que se perdiera la mayor parte del capeonato. Su vuelta poco antes de terminar dicha temporada fue en baja forma e insuficiente para que los Hornets se plantasen en Playoffs. Pese a la lesión, la marca Converse volvía a darle publicidad con un nuevo lanzamiento de sus zapatillas, y fue seleccionado para jugar con el USA Team el mundial de baloncesto de 1994 en Canadá, competición en la que LJ ganó la medalla de oro.

Tras una temporada marcada por su lesión, Larry Johnson volvió la temporada 1994-95 con más ganas que nunca. El equipo añadió a la plantilla a un pívot con experiencia como era Robert Parish, que combinado con LJ y "el Guerrero" Mourning, permitió a los Hornets volver a Playoffs, aunque cayeron frente a los Bulls en la primera ronda. Larry Johnson hizo unas marcas de 18.8 puntos, 7.2 rebotes y 4.6 asistencias, que le valieron para ser seleccionado al partido de las estrellas en 1995.

Al comenzar la temporada 1995-96, Larry Johnson había tenido varios encontronazos con la otra estrella del equipo, Alonzo Mourning, y la franquicia de Charlotte no dudó en enviar al pívot a Miami y apostar por LJ. Con la zona libre de Mourning, los números de "la Abuela" aumentaron (20.5 puntos y 8.4 rebotes por partido), pero no pudo liderar al equipo hasta la postemporada. 


Aterrizaje en los Knicks de Ewing.

En Charlotte sabían que los problemas de espalda de Johnson podían repetirse en el futuro, por lo que lo traspasaron por Anthony Mason y Brad Lohaus de los Knicks. El traspaso no se podía entender si no fuera por los problemas físicos de LJ, pues el jugador más interesante que obtenían los Hornets era Mason, que hasta ese momento sólo había sido suplente de Ewing en New York.

De esta forma Larry Johnson arrancó la temporada 96-97 en la Gran Manzana. Sus problemas de espalda hizo que se reinventara como jugador y pasó a ocupar durante la mayor parte del tiempo el puesto de alero y no de ala-pívot. Pese a su lesión, LJ resultaba un gran defensor en la posición de '3' debido a su fortaleza física, y era un intocable del quinteto neoyorquino. Su aportación ofensiva descendió notablemente en los Knicks, ya que no era la primera opción en ataque, pero en New York, Larry Johnson alcanzó sus mejores resultados colectivos. 

En la temporada 98-99, marcada por el cierre patronal, los equipos sólo jugaron 50 partidos de liga regular. Unos confiados Knicks se clasificaron como octavos, últimos por la conferencia Este a Playoffs. Pese a tener desventaja de campo contra todos los equipos, los Knicks eliminaron a los Heat de Miami en primera ronda, donde LJ tuvo sus más y sus menos con su ex-compañero Alonzo Mourning. En semifinales eliminaron a los Atlanta Hawks y en las finales de conferencia vencieron a los Indiana Pacers, con un canastón de Johnson para ganar el tercer partido. A falta de 11.9 segundos para el final del partido los Knicks perdían por tres. "La Abuela" lanzó un triple en el que le hicieron falta, el tiro entró y LJ no falló desde la línea de personal, poniendo el marcador en 92-91 (marcador que ya no se movería), a favor de los de Nueva York. Los Knicks se pondrían tras aquél partido con ventaja 2-1 en la serie y terminarían eliminando a los Pacers por 4-2. Las Finales ya fueron otra historia, se enfrentaros a los San Antonio Spurs de la dupla Duncan-Robinson y los Knicks perdieron a Ewing por lesión. San Antonio dominaría por 4-1 la serie y el anillo se escapó para Johnson.

El jugador tejano aún aguantaría dos temporadas más en la NBA, promediando alrededor de 10 puntos por partido. Sus problemas de espalda no remitían y decidió retirarse en 2001, a la edad de 31 años. Así, "la Abuela", colgaría sus zapatillas, dejando a la NBA sin aquel boxeador que una vez ilusionó en Charlotte y que llegó a ser muy querido en New York. Un jugador que supo reinventarse tras problemas con las lesiones y que cambió su juego espectacular y demoledor por uno más alejado del aro pero muy efectivo, para seguir aportando a su equipo. 




miércoles, 18 de enero de 2012

Claves de los equipos para la temporada 2011-12: Conferencia Oeste

Conferencia Oeste:


Dalla Mavericks: Cuando un equipo campeón realiza muchos cambios la siguiente temporada nunca es buena señal. Mientras los Mavericks cuenten con Nowitzki, serán un conjunto a tener en cuenta, pero la pérdida de Chandler como intimidador en al pintura sumado a lo que aportaban Butler y Barea, hará que los de Dallas tengan que trabajar mucho más para ganar. Las buenas noticias son las llegadas de Lamar Odom, clave en los títulos Lakers, y de Vince Carter, que están adaptándose muy bien a los sistemas de Carlisle.
Postemporada: Lo dicho, con Nowitzki son equipo de Playoffs seguro. Las claves para hacer algo interesante dependerán del nivel que pueda ofrecer Kidd más lo que aporten desde el banquillo los recién llegados.


Denver Nuggets: Equipo divertido de ver por la forma de George Karl de entender el baloncesto. Poseen jugadores muy interesantes como Ty Lawson y Danilo Gallinari. El español Rudy Fernández tendrá bastantes minutos en la rotación del equipo pero la titularidad no parece probable si Arron Afflalo mantiene el nivel del año pasado. También será importante ver cómo puede contribuir la experiencia de Andre Miller en los Nuggets. Otra buena noticia para la franquicia de Colorado, fue la renovación del brasileño Nené, uno de los pívots más cotizados del último periodo de fichajes.
Postemporada: Un róster tan amplio como el suyo y compuesto por jugadores que pueden dar un gran rendimiento tiene muchas probabilidades de llegar a Playoffs. Si no se metieran en la fase de postemporada tampoco sería ninguna catástrofe, en Denver tienen un equipo de futuro.


Golden State Warriors: Cuando llegó el entrenador Mark Jackson dijo que pondría especial acento a la defensa, pero por lo visto en este comienzo de temporada las cosas siguen igual para los de la Bahía de Oakland. La lesión de Curry hace que las riendas del equipo las lleve Monta Ellis, que imprime un ritmo demasiado frenético a la plantilla. David Lee está aportando buenos números en el inicio de liga, especialmente en el apartado reboteador.
Postemporada: Cuando Curry vuelva, ganarán bastantes partidos, pero su inicio un tanto inestable puede ser un lastre si otros equipos (como Jazz o Nuggets) les cogen mucha ventaja. Será bueno ir viendo la idea de juego que tiene Mark Jackson para los Warriors.


Houston Rockets: La retirada prematura de Yao Ming ha provocado una aceleración en la necesidad de reconstrucción en la franquicia tejana. El frustrado intento de traer a Pau Gasol puede que no fuera tan mala noticia después de todo. Se quedaron con Scola y Kevin Martin, y consiguieron sus ansiados centímetros en la zona (también pujaron por Marc Gasol) con la contratación del pívot Samuel Dalembert.
Postemporada: El nivel del Oeste ha descendido en estos dos últimos años, pero no lo suficiente como para que los Rockets alcancen los Playoffs. Aún así, son un equipo a tener en cuenta, con capacidad de ganar a cualquiera.


Los Ángeles Clippers: La franquicia triunfadora en el periodo de fichajes. Tras llevar a Los Ángeles a Billups consiguieron al ansiado Chris Paul. Cierto que la llegada de CP3 obligó al equipo californiano a desprenderse de muy buenos jugadores pero la combinación del base con la bestia matadora que es Blake Griffin harán de este conjunto un espectáculo muy bonito de ver. También destacar la renovación de DeAndre Jordan por demasiados millones pero que aportará intimidación en defensa.
Postemporada: Si consiguen traducir el espectáculo de su juego en buenos resultados tienen muchas opciones de seguir jugando en Junio. Cuentan con un jugador muy experimentado, Billups, con Paul y con la        jovencísima estrella Blake Griffin. Su gran pega es la escasez de banquillo, con pocas piezas resolutivas en la segunda unidad.


Los Ángeles Lakers: El equipo de oro y púrpura comenzó la temporada con más rumores de salidas y llegadas que con buen juego. El resultado final se tradujo en Lamar Odom en Dallas y Pau Gasol en todos los rumores de traspaso. Siguen teniendo un gran problema en el puesto de base (Fisher tiene los peores números de los bases titulares de la liga) y la lesión de Steve Blake provoca que el descanso de Fisher sea un novato. Demasiado Kobe, dependencia en el inicio de liga y un buen Bynum son las noticias actuales de los Lakers.
Postemporada: Si finalmente no hay movimientos hasta el final de la temporada (un traspaso que llevara a Gasol a Orlando y trajera a "Superman") la clave por enésima vez será la salud de Bynum. Con Bynum de center titular permitiendo que Gasol juegue de '4', los Lakers tienen el mejor juego interior del Oeste. Que Kobe deje a un lado su juego egoísta, también es una de las claves para una mayor contribución del resto de compañeros. No quiero dejar de mencionar que ya no tienen un jugador revulsivo desde la banca, habrá que ver cómo soluciona esto Mike Brown.


Memphis Grizzlies: La baja por lesión de Randolph obligará a Marc Gasol a dar un paso al frente en sus labores de ataque, deberá justificar el gran sueldo que le han firmado los de Tennessee. El año pasado obtuvieron buenas victorias sin Rudy Gay, que vuelve al quinteto reclamando sus cerca de veinte tiros por partido y quizás eso afecte a la tónica ganadora que se implantó en la franquicia sin él. Buen fichaje el de Marreese Speights si Hollins consigue sacar lo mejor del ala-pívot.
Postemporada: Los Grizzlies son un equipo que generan dudas por la lesión de Randolph y por saber si Gay puede guiarlos a ganar partidos durante la baja de Z-Bo. Tienen nivel para estar en Playoffs, pero deberán encadenar buenas rachas de victorias para no verse agobiados las últimas semanas de liga regular. 


Minnesota Timberwolves: Tras seleccionarlo en el Draft de 2009, por fin pueden disfrutar de Ricky Rubio en Mineápolis. Su rendimiento en estos primeros partidos de liga ha resultado muy agradable, además de espectacular por sus grandes pases para los alley-oop de sus compañeros. Cuentan con Kevin Love, uno de los proyectos a estrella más serios de la NBA (si no lo es ya), y además con el novato Derrick Williams, número dos del Draft de 2011. Durante la temporada será interesante ver cómo todo un veterano de los banquillos, Rick Adelman, dirige a este joven grupo y saber si la directiva termina buscando finalmente un traspaso a Michael Beasley.
Postemporada: Están ganando partidos y dando la cara contra los mejores equipos en este arranque, pero son un equipo que debe plantearse la temporada para aprender a jugar juntos. Con un maestro en el puesto de entrenador como Adelman, el tiempo de maduración de los Timberwolves se reduce, pero siguen siendo un proyecto a medio-largo plazo.


New Orleans Hornets: Si la gran estrella de tu equipo se marca, Chris Paul, siempre es motivo de pena. Si por él llega Eric Gordon, un decente escolta anotador, Chris Kaman, un poderoso pívot, y Al-Farouq Aminu, interesante jugador, los motivos de la pena son más llevaderos. Evidentemente se dice adiós a aquellos Hornets que deslumbraron en el 2008, se despiden de sus dos pilares hasta ahora, Paul y David West, y se ven inmersos en un proceso de reconstrucción, que tendrá en Gordon a su nueva estrella. En el comienzo de liga Okafor ha comenzado en el quinteto inicial y Kaman aporta desde el banquillo, pocos equipos pueden hacer frente a dos centers de garantías como esos.
Postemporada: Este año ni pensarlo, en el futuro dependerá en gran medida si encuentran un comprador para la franquicia, si sufre un cambio de ciudad,... Muchos factores extradeportivos condicionan al equipo del estado de Luisiana.


Oklahoma City Thunder: El gran favorito del Oeste. Tener a Kevin Durant en tu equipo es una promesa de triunfos. Reforzaron muy bien su juego interior con Perkins, que aporta kilos e intimidación en la zona. El puesto de base lo seguirá ostentando el alocado Russell Westbrook y el sexto hombre (aunque su caso es un falso titular) será James Harden, que ha comenzado su tercera temporada en la NBA en estado de gracia. Jóvenes y buenos: se escuchan truenos que harán temblar la NBA.
Postemporada: Parece que solo les vale ya llegar a las Finales. El año pasado juntaron a Ibaka y Perkins para combatir el juego interior de los Lakers, mientras que el ataque queda a cuenta de Durant y Westbrook (ahora también Harden). Si no sucede nada extraño, esta será la temporada de Durant y de los Thunder, al menos en el Oeste.


Phoenix Suns: El equipo de Arizona seguirá dependiendo del nivel que ofrezca el veterano Steve Nash. Una vuelta al juego rápido es la propuesta del entrenador Alvin Gentry, que es el estilo de juego que mejor va al base canadiense. Buenos números los que está realizando el novato Markieff Morris, mientras que el pívot Robin López sigue progresando en la mejor liga del mundo. 
Postemporada: Cuando ves defendiendo el perímetro a dos veteranos como Nash y Redd, debes ser consciente de que tus aspiraciones no pueden ser muy altas. Los Suns ofrecen buen baloncesto ofensivo, pero los equipos campeones nacen de la defensa. Los Playoffs no parecen inalcanzables sólo esta temporada, el adiós de Nash no está muy lejos y los de Phoenix deben afrontar una dura marcha por el desierto.


Portland Trail Blazers: Los de Oregón llevaban varias campañas haciendo buenos números pese a las lesiones de hombres importantes, pero si en la misma campaña te quedas sin Brandon Roy (se retira a causa de las lesiones) y al eterno esperado Greg Oden, las opciones del equipo se minimizan demasiado. Las buenas noticias son que cuentan con un jugador de calidad All-Star, LaMarcus Aldridge, y que Gerald Wallace ha comenzado la temporada con unos números fantásticos. También buenas aportaciones desde el banquillo de Batum y el gran fichaje, Jamal Crawford.
Postemporada: Un equipo que peleará sin duda por las últimas plazas que dan pase a los Playoffs. Duros como son en el Rose Garden, resultarán un peligroso rival para el equipo que tropiece con ellos.


Sacramento Kings: Una plantilla joven y prometedora es la que tienen los Kings, pero todo se puede ir al traste si no consiguen centrar a sus promesas. Tyreke Evans ha llegado a declara su descontento con la franquicia y DeMarcus Cousins provoca tantos dolores de cabeza a su entrenador como calidad posee. Tampoco parece acertada su elección en el Drtaft, el cañonero Jimmer Fredette, pues no es un base puro y son demasiados tiros a repartir entre él, Marcus Thornton y la estrella, Evans. 
Postemporada: Resolviendo los problemas internos que tienen con sus jugadores serían un equipo a tener en cuenta en los años venideros, pero además la franquicia se encuentra en trámites de traslado de ciudad. De momento sólo hay nubes en lo que debería ser un cielo soleado para los californianos.


San Antonio Spurs: Pese a caer en primera ronda de Playoffs el año pasado, dar por muertos a la franquicia tejana sería un grave error. El nombre de Tim Duncan va ligado al de triunfo desde su aterrizaje en la liga en 1997. Con la lesión de Ginobili tendrán que trabajar más para ganar partidos, pero permite que el novato Kawhi Leonard cuente con más minutos y se adapte mejor a la NBA. El rendimiento de Tony Parker y de jugadores jóvenes como James Anderson o Tiago Splitter, será fundamental para ver lo arriba que terminan en la temporada regular.
Postemporada: El año pasado partían con ventaja de campo y se despidieron en primera ronda. Este año pensarán más en administrar energías para llegar frescos a la fase importante del campeonato. La clave, sin ninguna duda, será lo involucrado que consiga tener Popovich al pívot brasileño Splitter, que puede aportar para este equipo mucho más que DeJuan Blair.


Utah Jazz: Demasiados jugadores para dos puestos interiores, Paul Millsap, Al Jefferson, Derrick Favors y Enes Kanter. Buscaron algo interesante por Millsap, pero su rendimiento en lo que llevamos de liga es de lo más destacado de la franquicia de Salt Lake City, lo cual se traducirá en menos minutos para el sophomore y el rookie. En el juego exterior encontramos con vía libre en el puesto de alero para el jugador de segundo año Gordon Hayward, C.J. Miles como escolta y a Devin Harris de base, que tiene la dura tarea de hacer olvidar a Deron Williams.
Postemporada: No es imposible pensar en este equipo para los Playoffs, pero Corbin no es Jerry Sloan, no es un entrenador que te garantice la pertenencia a la élite de la liga. Con todo, en Utah tienen un equipo más que interesante, si llegan a Playoffs pueden sorprender a los grandes favoritos. 


martes, 17 de enero de 2012

Claves de los equipos para la temporada 2011-12: Conferencia Este

Ya sé que la temporada dió comienzo y que llego un poco tarde, pero ahí va mi análisis de los equipos para esta temporada 2011-12 de la NBA.


Conferencia Este:

Atlanta Hawks: Ahora deben enfrentarse a la lesión de Horford, que recuperarán para finales de temporada. La duda es, con una temporada tan exigente, ¿conseguirán un buen récord sin su center titular?.
A su favor, un núcleo estable, mantienen a las piezas principales y al entrenador, en una temporada corta y que apenas tuvo tiempo de prepararse será una de las claves. En contra, la ya mencionada lesión de Horford y la marcha de Crawford, un sexto hombre de lujo. Habrá que ver si Tracy McGrady aporta buenas cifras saliendo de la banca.
Postemporada: Sin duda, este equipo seguirá jugando cuando acabe la liga regular, pero su récord en esta fase y la recuperación del pívot dominicano serán las claves para pasar la primera ronda, el factor cancha tendrá un papel fundamental para los de Atlanta.


Boston Celtics: Mal arranque de temporada para la franquicia del trébol. Las cosas no pintaban bien cuando Jeff Green, el joven más prometedor de la plantilla junto a Rajon Rondo, iba a ser baja para toda la temporada al detectarle un problema en el corazón. El poderoso Big Three cumple un año más y eso no es buena noticia para lo exigente que se presenta la fase regular. Además, este equipo muestra un gran agujero en la zona.
Postemporada: Descartar a los "orgullosos verdes" para finales de mayo es muy arriesgado, estos jugadores son campeones y poseen un All-Star como Rondo. Saber administrar las fuerzas para llegar frescos a los Playoffs será la clave de los Celtics, pese a que suponga un peor registro en liga.


Charlotte Bobcats: El equipo de Michael Jordan no tiene buena pinta para esta temporada. Si tu center titular es B.J. Mullens no puedes aspirar a llegar muy lejos (no se explica porqué no renovaron a Pryzbilla). D.J. Augustine deberá dar un paso al frente al ser uno de los más veteranos de la plantilla. El novato Kemba Walker es más tirador que director, pero es un buen proyecto de futuro. Respecto a su otro novato, Biyombo, llega muy verde a la mejor liga del mundo, la gente deberá ser paciente pero está claro que será considerado para la denominación del mayor pufo del Draft de 2011.
Postemporada: Ni de broma, ni en los mejores sueños de Jordan. A este equipo le falta mucho para alcanzar los Playoffs.


Chicago Bulls: Uno de los favoritos al anillo, sin lugar a dudas. Saben a lo que juega, están muy bien organizados y poseen una de las mejores defensas de la liga. Si Boozer aporta más que el año pasado y sus jugadores suman desde el tiro exterior (Deng, Korver, Butler,...) será un equipo muy difícil de parar. Tienen a su plantilla al MVP, Derrick Rose,  un jugador determinante capaz de ganar partidos él solo, pero no deben de caer en el error de confiar todo su ataque en el base, pues se convertirán en un equipo muy predecible.
Postemporada: Este equipo aspira a llegar a las Finales, con un año más de experiencia y su gran defensa los Bulls son claros candidatos al anillo, sólo una sombra en el horizonte, los Miami Heat.


Cleveland Cavaliers: Si posees la elección nº1 y nº4 del Draft todo pinta muy bien para tu futuro, que justo coincida con uno de los Draft más flojos de todos los tiempos... Aun así, Kyrie Irving tiene muy buena pinta, que cortaran a Davis fue una muestra de confianza ciega en el rookie. El otro novato de la plantilla, Tristan Thompson, está jugando menos minutos de los que se esperaba, pero resultará un buen jugador cuando esté más asentado con el paso de los partidos.
Postemporada: Realmente los Cavaliers no presentan un solar tan vacío como parecía con la marcha de LeBron, poseen buenos jugadores que ya han jugado juntos un tiempo, y eso les dará buenos resultados. Los Playoffs para los de Ohio dependerán de su base novato y del rendimiento de equipos de la Conferencia Este como Bucks y Sixers.


Detroit Piston: El buen comienzo de temporada de Greg Monroe sorprende a muchos, pero no hay que olvidar que es un center producto de la Universidad de Georgetown, que siempre ha sabido hornear buenos pívots para la liga. Han seleccionado bien en el Draft, eligiendo al base más puro de los que había en el sorteo: Brandon Knight. Año de transición para los de Michigan, que aún esperan un rendimiento decente de sus fichajes de hace dos veranos: Ben Gordon y Charlie Villanueva.
Postemporada: Si la mejora de Monroe fuera tal que promediara 20-20 por partido y Knight repartiera más de 10 asistencias... Seamos realistas, el equipo acabará con un récord no muy malo, pero insuficiente para quedar entre los ocho mejores del Este.


Indiana Pacers: Para mí es el equipo que más mejorará su récord respecto al año pasado. Han fichado muy bien (David West y George Hill) tienen una plantilla muy larga y joven. Si le sumas la mejora de Hibbert y el asentamiento de Collison como un base más que fiable, tenemos un equipo que dará muchas alegrías al Estado de Indiana después de mucho tiempo. La aportación de Hansbrough y Hill desde el banquillo será clave durante toda la temporada para que les permita acabar con un buen récord en temporada regular.
Postemporada: Si consiguen ventaja de campo tienen todas las papeletas para superar la primera ronda, después... el Este se ha vuelto un lugar peligroso, pero estos Pacers pueden darle un susto a cualquiera.


Miami Heat: El año pasado, pasaron por grandes rachas de victorias y de derrotas. Cuentan con dos de los jugadores más determinantes, LeBron James y Dwyane Wade, y además con Chris Bosh merodeando por la zona. Deben controlar la presión e imponer su juego a los rivales (si los llevan a lanzar desde el exterior, sus dos estrellas ven muy reducidos sus porcentajes de acierto en tiro). Han incorporado a Battier y aún se espera a Miller para desatascar los partidos desde el perímetro, pero sin duda aspiran al mejor récord de liga regular.
Postemporada: Si la ansiedad no puede con James (parece que este debe ser el año de su primer anillo sí o sí), pude demostrar que es el jugador más determinante de la liga y no hay mejor escaparate que las Finales, único destino aceptable para los Heat. En principio sólo los Bulls ponen en entredicho su superioridad en el Este.


Milwaukee Bucks: Han arrancado mal, pero a su favor tienen un Bogut bastante solvente en la pintura. Habrá que ver cómo Stephen Jackson se adapta a los sistemas de Scott Skiles y se seguirá confiando en Brandon Jennings para llevar las riendas del equipo. También a tener en cuenta es lo que puede aportar Dunleavy y si recupera sus mejores sensaciones de Indiana.
Postemporada: Difícil, el incremento de exigencia del Este hace que este equipo deba apretar mucho para lograr una plaza de Playoffs. A su favor tiene que no son excesivamente veteranos, que poseen bastante banquillo y que, al no partir como un equipo con aspiraciones, puede aprovechar la relajación de los rivales para sorprenderles. En contra, no parece que tengan un jugador capaz de cerrar un partido cuando se ponga complicado.


New Jersey Nets: Los aficionados de los Nets llevan ya dos temporadas esperando su traslado a Brooklyn para ver buenos resultados de su equipo, por una más no parece que se vayan a desesperar. Con la lesión en el pie de Brook López, este equipo tiene a Deron Williams y poco más. El novato MarShon Brooks está sorprendiendo gratamente y Kris Humpries sigue en estado de gracia, confirmando las buenas sensaciones de la temporada pasada. Una pena que éstas sean las pocas alegrías que se llevarán los Nets.
Postemporada: Imposible, ya era difícil con Brooks, sin él es una quimera. A los aficionados de la NBA, nos molestará ver a Deron de vacaciones tan pronto, pero deberá esperar a tener mejor compañía.


New York Knicks: La clave de este equipo: DEFENSE. Algo que D'Antoni debería aprender algún año. Poseen, probablemente, los interiores que mejor se complemente de la NBA, con Stoudemire anotando y Chandler defendiendo. Además tienen a su ansiada megaestrella en Carmelo Anthony, capaz de anotar desde cualquier parte de la pista. El gran agujero lo tienen en la dirección, las opciones son un novato, poner a Toney Douglas o a Mike Bibby (a la espera de la recuperación de Baron Davis). Cualquiera de las opciones debería hacer temblar a los seguidores del equipo neoyorquino.
Postemporada: Deberían de llegar a Playoffs sin problemas, pero con quien se dé el cruce determinará en gran medida sus opciones de pasar la primera ronda. A priori, al llegar a semifinales deberían decir adiós. Todas sus opciones dependerán de como vuelva Davis y su capacidad para hacer jugar a este equipo.


Orlando Magic: El caso de Orlando es complicado. No tienen mal equipo, pero su mejor jugador ha declarado públicamente que quiere salir de la franquicia de Florida. La clave será ir ganando partido para que Howard se centre en el juego y no en sus posibles destinos. Stan Van Gundy también tendrá la labor de recuperar la mejor versión posible del alero Hedo Turkoglu.
Postemporada: Tener al pívot más dominante de la liga es una garantía de estar en Playoffs, pero para eso deberán seguir contando con los servicios de Dwight Howard después del All-Star. Si finalmente se produce un traspaso tras el fin de semana de las estrellas, habrá que ver que piezas incorporan por "Superman" y como se acoplan a la dinámica del equipo.


Philadelphia 76ers: Muy buen arranque para los de Filadelfia en este comienzo de temporada. Consiguieron la renovación de Thaddeus Young y finalmente se quedaron con Iguodala, que no está decepcionando en el arranque liguero. El entrenado Doug Collins tiene la tarea de sacar lo mejor de Evan Turner para justificar su elección en el segundo puesto del Draft de 2010.
Postemporada: Su arranque es más que esperanzador y cumplen con varias de las claves fundamentales para que esta temporada todo le vaya bien: equipo joven, roster amplio, mismo entrenador y prácticamente misma plantilla. Habrá que ver si se puede sacar un poco más de Elton Brand, el mejor pagado de la plantilla, pero su visita a los Playoffs es bastante probable.


Toronto Raptors: La única franquicia canadiense sigue dando tumbos sin un rumbo definido por la NBA. Calderón seguirá a los mandos de un equipo sin aspiraciones, donde lo más interesante será comprobar las evoluciones de DeMar DeRozan y Ed Davis. Andrea Bargnani será quien ponga los puntos para confirmar la buena campaña que realizó el año pasado.
Postemporada: Parece que los aficionado Raptors deberán esperar un año más para poder seguir viendo baloncesto después de Mayo. Salvo cataclismo de buenos proyectos en el Este, los de Toronto tendrán que realizar una buena elección en el Draft o a un gran fichaje para subir su prestigio en la liga.


Washington Wizards: Inicio desastroso del equipo de la ciudad de Washington, sólo una victoria y doce derrotas es el balance que luce esta joven plantilla tras los primeros trece encuentros. Tienen a John Wall, el mejor proyecto de la liga desde la llegada de LeBron James a los Cavaliers. Además poseen un roster muy joven (el año pasado llegaron a coincidir cinco novatos en el quinteto), lo que les da esperanzas a los aficionados de que la situación mejorará con el paso de los años.
Postemporada: Habrán cambiado de color las equipaciones, pero no han transformado su eficiencia en los resultados. Otra temporada con récord negativo para el equipo comandado por Wall, que puede que el año que viene coincida con otro número uno del Draft en la plantilla.

lunes, 16 de enero de 2012

"Big Shot Rob", el hombre de la última bola

Se podría describir la vida deportiva de Robert Horry como la del hombre más afortunado, aquel que está en el lugar idóneo en el momento más acertado. Pero echando un vistazo a su carrera, vemos que hay algo más: que precisamente él era el que podía hacer un equipo campeón, ya que era el jugador que mejor respondía en los momentos cruciales.


Orígenes, High School y Universidad

Robert Keith Horry Jr. nació un 25 de agosto en la ciudad de Hartford, Maryland. Hijo de Robert Horry Sr. y Leila Horry. El pequeño Robert se trasladó a Andalusia, en el estado de Alabama, tras el divorcio de sus padres y fue allí donde dió sus primeros pasos por el mundo de la canasta.

Jugó en el Instituto de Andalusia, donde ganó en su último año el Naismith Alabama High School Player of the Year. Decidió seguir su carrera baloncestística en la Universidad de Alabama y así seguir estando cerca de su familia.

Formando parte de los Crimson Tide, nombre que reciben los equipos deportivos de la mencionada Universidad de Alabama, dió muestras de una gran dureza defensiva (posee el récord de tapones en su universidad, con 282 tiros bloqueados) y se llevó varios premios individuales formando parte de diversas selecciones: All-Southeastern Conference, All-Defensive y también fue incluido en el All-Academic teams. Pese a no conseguir unos grandes rendimientos en equipo a nivel nacional (su tope fue la Sweet 16 en el torneo de la NCAA, sus logros individuales y su fiereza en el aspecto defensivo le valieron para lograr un puesto de lotery pick la noche del sorteo universitario en la NBA.


Houston Rockets, dos anillos junto a "the Dream"

Tras completar el periodo universitario Robert Horry se presentó a Draft de la NBA de 1992, donde fue seleccionado en el número 11 por los Houston Rockets para ocupar el puesto de alero titular en las próximas campañas (con sus 2,08 podía jugar de alero o ala-pívot).

En un equipo liderado por Hakeem Olajuwon, Horry puso el acento defensivo promediando 5 rebotes, 1 robo y 1 tapón por partido en su primer año en la NBA, a esto hay que sumarle sus más de 10 puntos, lo que le valió para ser elegido en el segundo quniteto de novatos. Pero más que sus números, lo que se destacaba de Robert Horry era su capacidad de anotar en los minutos finales del partido, donde a la mayoría de jugadores les quema la bola. Esta facilidad de encontrar el aro en estos instantes le valió para ganarse el mote "Big Shot Rob".

En la temporada 1994-95, Robert Horry consiguiría su primer título de campeón de la NBA, alcanzando las finales contra los Knicks de New York. Al año siguiente, los Rockets volverían a alcanzar la glória y ésta vez Horry tuvo mucho que ver, al anotar un triple decisivo en los segundos finales del primer partido de final de conferencia. Ese triple le daría el triunfo por 106-103 a los Rockets frente a los Spurs, y provocó que los de San Antonio perdieran la ventaja de campo. Además logró récords de más triples en un cuarto en Playoffs, con 5, y más robos en un partido, con 7 (récord que más tarde batiría Allen Iverson). Ya en la final, los experimentados Rockets fueron demasiado para unos imberbes Magic.

En la siguiente temporada los Houston Rockets se clasificaron para los Playoffs de la NBA, pero pese a eliminar a los Lakers en primera ronda por 3-1, cayeron en las semifinales de la Conferencia Oeste por un escandaloso 4-0 frente a unos Supersonics liderados por Kemp y Payton. La franquicia tejana buscó un revulsivo y Horry dió a parar en los Suns de Phoenix junto a Sam Cassell, Chucky Brown y Mark Bryant, mientras que los Rockets recibieron a Charles Barkley. Problemas con su entrenador, Danny Ainge, provocaron que no completara ni una temporada con los de Arizona.


Los Ángeles Lakers, three-peat junto a Shaq y Kobe

El 10 de enero de 1997 los Lakers recibían a Robert Horry de los Suns a cambio de Cedric Ceballos. En los Lakers se convirtió en un sexto hombre de lujo en un equipo liderado por Shaquille O'Neal y Kobe Bryant. Allí ganó los títulos de 2000, 2001 y 2002 y dejó para la memoria uno de esos tiros sobre la bocina que se recordará toda la historia de la NBA. En el cuarto partido de las finales de conferencia, frente a los Sacramento Kings, Horry se elevó para anotar un triple que dejaría el marcador final en 100-99, los Lakers terminarían ganando aquella ronda tras disputar los siete partidos y privando de las Finales a uno de los equipos que mejor baloncesto ha jugado en la historia. En las finales de aquellos años no hubo mucha historia, los Lakers ganaron fácil (4-0) a unos Nets dirigidos por Jason Kidd.


Los San Antonio Spurs, sus últimos anillos

Tras la temporada 2002-03 Horry se convritió en agente libre y firmó por los Spurs de San Antonio. LLegó a un equipo que le decía adiós a uno de sus líderes, David Robinson, pero que contando con Tim Duncan era un claro aspirante al anillo. Sus minutos en pista se vieron reducidos respecto a su etapa angelina, pero jugaba minutos importantes para dar descanso a los interiores de San Antonio.

 En Playoffs sólo pudo alcanzar las semifinales de conferencia al caer eliminados por los Lakers, pero la temporada siguiente se arrasaron en todas las rondas de postemporada previas a las finales, donde se encontraron con los vigentes campeones, los Pistons de Detroit. En estas Finales tuvo lugar el último gran destello de la magia que envolvía a este jugador cuando el cronómetro se acercaba a 0. En el quinto partido de las finales Horry tan sólo sumaba 3 puntos al llegar el último cuarto, pero entre el cuarto cuarto y la prórroga Horry sumó 21 puntos a su casillero particular, además de anotar un triple en los últimos segundos que permitió a los Spurs ganar 96-95 el partido y aquellas finales por 4-3. Este triunfo supondría el tercer anillo de los tejanos y el sexto de Horry como profesional.

Aún tendría tiempo de ganar un último anillo con los Spurs, en 2007 frente a los Cleveland Cavaliers, pero sus minutos y sus actuaciones en los partidos empezaron a ser residuales. Además en los Playoffs de 2007 una falta suya sobre Steve Nash en las Finales de Conferencia Oeste, se saldó con la expulsión de Horry del partido y suspensión en los dos siguientes. Por si no fuera suficiente, en los Playoffs del año siguiente volvió a cometer una dura falta sobre David West, de los Hornets, y Horry empezó a ser bastante criticado por su juego duro.

Así, al finalizar la temporada 2007-08, Horry se retiró del baloncesto profesional con siete anillos y unos números de 7 puntos por partido, 4.8 rebotes, 2.1 asistencias y 0.9 tapones. Sus números no son nada espectaculares, pero si uno lee que es el jugador que más anillos tiene de la NBA que no pertenece a los Celtics de los 60; que, junto a John Salley, es el único jugador que posee tres anillos con tres equipos distintos y que ha jugado más partidos en postemporada que el mismísimo Kareem Abdul-Jabbar (posee el récord de la liga en este aspecto), hay que reconocer que estamos ante un jugador especial, que el oportunismo puede jugar un papel decisivo, pero se cuestiona que en tantas ocasiones. Sin duda esos equipos fueron equipos campeones porque entre sus filas se encontraba "Big Shot Rob".

domingo, 15 de enero de 2012

Air Jordan, el comienzo del vuelo

Parece obligatorio empezar un blog de basket NBA hablando de, para la gran mayoría, el mejor jugador de todos los tiempos. Me refiero a Michael Jordan, la gran estrella de los Bulls desde que lo draftearon en 1984.


Inicios e Instituto

Michael Jeffrey Jordan nació un 17 de febrero de 1963 en Nueva York, dentro del seno de una familia de clase media, donde le inculcaron los valores del trabajo diario. De hecho el gesto tan conocido de Jordan sacando la lengua en el momento de dirigirse al aro a machacar, era realizado en honor a su padre, de la imagen que el joven Michael veía de él trabajando en su despacho.

La familia tuvo que mudarse cuando Jordan era aún un niño a Carolina del Norte, a la ciudad de Wilmington, por motivos de trabajo de James Jordan (el padre de Michael). Allí tuvieron lugar los primeros pasos de Michael Jordan en una cancha de baloncesto, en concreto en el instituto Emsley A. Laney, donde practicó baloncesto, béisbol y fútbol americano. Hay dos anécdotas de ésta época: La primera le pasó en el equipo de baloncesto, donde fue cortado en su segundo año de instituto por su falta de centímetros. La segunda fue cuando una profesora le dijo a Jordan que estudiara más matemáticas y se centrara menos en el basket, pues serían las primeras las que le darían de comer en el mañana. A ambos sucesos Jordan quiso mostrarles su error.

Cuando volvió del verano en su tercer año Jordan había crecido 10 centímetros respecto al curso anterior, reingresó en el equipo de baloncesto del instituto y su dominio fue tal que acabó promediando un triple doble en su último año de instituto con unas cifras de 29.2 puntos por partido, 11.6 rebotes y 10.1 asistencias por partido, siendo uno de los jóvenes más seguidos del país por las universidades.


Su etapa en los Tar Heels

Michael Jordan se decidió por la Universidad de Carolina del Norte, donde sería entrenado por el famoso Dean Smith en uno de los equipos universitarios con más tradición de baloncesto en EEUU. Con los Tar Heels ganó la final de 1982 frente a los Hoyas de Georgetown liderados por Patrick Ewing. En aquel equipo campeón Jordan no fue la estrella durante la temporada, él hacía el papel de escudero a otro Hall of Famer como es James Worthy, pero en aquella final fue un jovencísimo Jordan quien se jugó los balones en los minutos finales, cosa que por otro lado terminó siendo lo habitual en su carrera.

Tras pasar dos años más en la universidad y ganar todos los premios individuales posibles (Premio a Freshman of the Year,  Premio Naismith College Player of the Year, Premio John R. Wooden e incluido el premio al atleta del año en 1984) decidió dar su salto a la NBA tras jugar, y arrollar, en las olimpiadas de Los Ángeles con el USA Team.


Su llegada a la liga 

La noche del Draft de la NBA de 1984 está marcada por el gran error de los Portland Trail Blazers y la llegada de Michael Jordan a los Bulls. Siempre se ha exculpado más a los Houston Rockets en su elección por la tendencia de seleccionar siempre hombres altos en los primeros puestos y porque Hakeem “the Dream” Olajuwon es, sin ninguna duda, una apuesta segura sobre la que construir un equipo campeón. El número dos del Draft fue Sam Bowie, un alero que debido a las lesiones nunca pudo mostrar todo su potencial en la mejor liga del mundo, y que supuso a Portland, por culpa del gran rendimiento de Jordan, ser objeto de burla para todos los aficionados al baloncesto. Si bien es cierto que Portland siempre justificó su decisión en el potencial de Bowie y en que ya contaban con su Michael Jordan particular: Clyde Drexler.

Jordan cayó, por tanto, al tercer puesto, a un equipo, los Bulls de Chicago, que no había hecho nada importante en sus dieciocho años en la NBA. De hecho, venía de clasificarse tan sólo una vez a los playoffs en los últimos nueve años previos a la llegada de Michael. En una ciudad con tradición de deporte, Chicago Bears en fútbol americano, los Chicago Blackhawks en Hockey y los Chicago White Sox en béisbol, el baloncesto era la oveja negra, pero eso pronto iba a cambiar. El Chicago Stadium empezó a presentar llenos para ver a la estrella que se estaba formando en la liga. 

El traspaso de Reggie Theus la temporada anterior dejaba a Jordan como estrella clara e indiscutible del equipo, y Michael no falló en las expectativas puestas en él. Con promedios de 28.2 puntos por partido, 6.5 rebotes y 5.9 asistencias fue elegido Rookie del año y logró entrar en el quinteto inicial del All-Star de 1985 de Indiana, además de participar en el concurso de mates del mismo. Guió a un equipo mediocre a clasificarse a los playoffs, aunque  no pudieron con los Bucks de Milwaukee en primera ronda.

La segunda temporada de Jordan en la NBA estuvo marcada por su lesión en el pie, por la cual se la perdió casi al completo. Lo más destacado de esa temporada fue su primera ronda de playoffs contra los Boston Celtics, donde anotó 63 puntos en el segundo partido de la eliminatoria, que no bastaron para vencer al equipo de Boston, pero sí para que la actuación de Jordan fuera descrita por la estrella Larry Bird como: 
“Hoy he visto a Dios disfrazado de jugador de baloncesto”.
Al año siguiente Jordan hizo un espectacular promedio de 37.1 puntos por partido, que le valieron para ser considerado muy seriamente para el MVP de la temporada, aunque finalmente se le otorgó al líder Laker Magic Johnson. En playoffs los Bulls volvieron a encontrase con los Celtics de Bird, que volvieron a salir triunfantes del enfrentamiento.


1987: Llegan los refuerzos y los Bad Boys

En el Draft de la NBA de 1987, los Bulls poseían las elecciones número 8 y 10. La primera la gastaron en Olden Polynice y la restante en Horace Grant, pero el objetivo de los Bulls era el número 5 de dicho Draft, el cual consiguieron con un movimiento brillante en los despachos y que envió al pívot de Haití, Olden Polynice a Seattle y trajo de “la ciudad de la lluvia” al alero Scottie Pippen, que se convertiría instantáneamente en el mejor escudero de Jordan. 

Este parecía el gran año para los Bulls, pues los Celtics habían bajado su rendimiento y el Este tenía vacante la plaza de favorito. Los números de Jordan siguieron siendo impresionantes, con 35 puntos por partido y más de 5 rebotes y asistencias por partidos, bien secundado por Pippen, 7.9 puntos, 3.8 rebotes y 2.1 asistencias por partido, y por el otro rookie del equipo, Horace Grant en el puesto de ala-pívot. 

En playoffs llegaron a las semifinales de la conferencia  Este, donde se encontraron con los Detroit Pistons comandados por Isiah Thomas y sus Bad Boys. A partir de este año surgiría una gran rivalidad entre los dos equipos donde los Pistons se alzaron sobre los Bulls basándose en un juego de defensa al límite de lo permitido por el reglamento y Thomas imponiéndose en su duelo particular a Jordan, con el que tenía una fiera lucha (de hecho se dice que en el All-Star de 1985, el primero de Jordan, Thomas hizo campaña para que ningún jugador del equipo le pasara la bola al novato que llamaba demasiado la atención).

Después de estos playoffs de 1988, Bulls y Pistons se verían las caras en las postemporadas de 1989 y 1990, que también caerían del lado de los de Detroit.